· Sobre los arándanos ·

Los arándanos son las bayas de una serie de arbustos que se agrupan bajo el género Vaccinium. Durante siglos sus preciadas bayas fueron recolectadas de sus múltiples variedades silvestres que se extendían por todo el hemisferio norte. Con la llegada del siglo XX, las variedades americanas comenzaron a explotarse comercialmente y hoy en día son cultivadas en múltiples países. Los arándanos están profundamente asociados a la cultura y gastronomía norteamericanas y se han convertido en una parte indispensable de festividades como Navidad o Thanksgiving (Acción de Gracias).

¿Cuáles son las principales variedades de arándanos?

Arándano azul (blueberry): La mayor parte de los arándanos azules que se pueden encontrar en el mercado son los cultivados, que pueden alcanzar hasta cuatro veces el tamaño de los silvestres, más pequeños y con un color y sabor más intensos que los anteriores, razón por la cual son muy apreciados. En el mercado se pueden encontrar en mermeladas, desecados (son difíciles de encontrar), congelados o frescos. Con los arándanos azules se elaboran recetas típicas como los Blueberry Muffins.

Arándano rojo (cranberry): El 95% de la cosecha mundial de arándanos rojos se procesa en productos como zumos, salsas, mermeladas o se desecan y endulzan para su consumo. Por este motivo las variedades de mayor tamaño son las más cultivadas, sin embargo una pequeña parte de la producción (5%) se venden frescos para su consumo directo aunque suelen ser difíciles de conseguir. Con esta variedad de arándanos se elabora la típica salsa con la que se acompaña el pavo en el día de Acción de Gracias (Thanksgiving).





¿Cuáles son las principales propiedades de los arándanos?

Tanto los arándanos rojos como los azules tienen un amplio rango de micronutrientes con niveles notablemente altos de manganeso, vitamina C y una buena dosis de fibra. Son una importante fuente de antioxidantes y se los considera relacionados con la prevención de diversas enfermedades. En el caso particular de los arándanos rojos son bien conocidas sus propiedades anti-bacterianas.

¿Cómo elegir y conservar los arándanos frescos?

Arándanos azules (blueberries): tienen que estar firmes al tacto, ser perfumados y con un color intenso entre el azul púrpura y el azul negro. Es importante que tengan una capa de polvillo blanco, síntoma de su frescura. Descartar aquellos que estén rotos, arrugados o mohosos. También hay que comprobar que en la caja donde vienen envasados no haya manchas de jugo (si lo hay es síntoma de que han recibido golpes y pueden haber arándanos rotos). Estos arándanos sólo se conservarán unos días en el frigorífico por lo que la mejor opción si no se van a consumir de inmediato es congelarlos.

Arándanos rojos (cranberries): tienen que estar firmes y con la piel suave, brillante y con un color homogéneo que puede variar del rojo claro al rojo intenso. Descartar aquellos que estén rotos, blandos o que no estén maduros (con la piel en tonos blancos o verdes). Esta variedad de arándanos se conservará al menos un mes en el frigorífico aunque también se pueden congelar.

¿Cómo consumir los arándanos?

Arándanos azules (blueberries): Si son frescos se pueden utilizar para elaborar muffins, tartas, pasteles, helados, salsas y mermeladas. También se pueden consumir solos o como acompañamiento a helados, pancakes, yogures o macedonias. Si están desecados se pueden utilizar igual que cualquier otra fruta desecada.

Arándanos rojos (cranberries): Debido a su sabor ácido, los arándanos frescos, no se consumen crudos. Más bien se utilizan para elaborar platos dulces como muffins, pasteles, tartas o mermeladas y platos salados como la famosa salsa de arándanos. Los arándanos desecados, sin embargo, ya están endulzados y sí se pueden consumir solos o utilizar como cualquier otra fruta desecada para elaborar galletas, muffins, scones, panes, biscotti, etc.

¿Cómo congelar los arándanos frescos?

Congelar los arándanos u otras frutas como moras, frambuesas o fresas es una tarea sencilla y nos permitirá disponer de estos productos cuando estén fuera de temporada. Estos son los pasos a seguir:
  1. Seleccionar los arándanos que se vayan a congelar descartando aquellos que estén rotos o demasiado maduros. Lavarlos con agua fría eliminando los tallos y hojas. Escurrirlos cuidadosamente y eliminar cualquier resto de agua con la ayuda de un papel absorbente.
  2. Sobre una bandeja colocar los arándanos en una única capa para que no se peguen unos a otros una vez estén congelados. Colocar la bandeja dentro del congelador y dejarlos unas 2 horas (dependerá de la potencia del congelador). Si se dejan demasiado tiempo en la bandeja se corre el riesgo que se produzcan quemaduras por congelación.
  3. Una vez estén congelados colocar los arándanos en bolsas zip o envasarlos al vacío. Si se utilizan bolsas zip eliminar todo el aire posible para prevenir, de nuevo, las quemaduras por congelación. Etiquetar las bolsas con la fecha para recordar el momento en que se congelaron y guardarlas dentro de un tupper en el congelador para prevenir posibles golpes (son muy frágiles). En este estado se conservarán alrededor de un año.

Truconsejos:
  • Para elaborar cualquier tipo de masa horneada (muffins, panes, bizcochos, etc.) NO se deben de descongelar los arándanos azules. Simplemente los añadiremos directamente del congelador a la masa en el último momento y prolongaremos el tiempo de cocción un par de minutos.
  • A la hora de usar los arándanos azules congelados en las recetas, tanto si los hemos congelado nosotros y especialmente si los hemos comprado ya congelados, es muy recomendable asegurarse de que TODOS los arándanos estén enteros porque sino teñirán de una manera u otra cualquier masa a la que los añadamos.





Favoritos y compartir
Podéis hacerme llegar vuestros comentarios, dudas y/o consultas
vía e-mail, usando el formulario de contacto o desde Facebook.