· Pan de Avena ·

Los panes integrales y/o de cereales son la mejor manera de cuidarse sin tener la sensación de estar haciendo ningún tipo de sacrificio. Cada vez hay más personas que superan los prejuicios asociados a estos tipos de panes y disfrutan con ellos incorporándolos a su dieta de una manera regular. La avena, en particular, es el ingrediente perfecto para los todavía indecisos porque no sólo produce un pan de miga blanca sino que aporta un sabor de cereal muy característico y familiar, que suele encontrarse también en galletas, muffins o el porridge.

Esta receta resulta en un pan tierno y blanco como el pan de molde convencional, pero con todos los beneficios y las atractivas notas de la avena. Es un pan ideal para sándwiches, dulces o salados, que además resulta delicioso tostado con mantequilla y mermelada o con canela como en las cinnamon toasts.




Pan de Avena
(cantidad: 1 pan de 700 gr.)

2 cups (240 gr.) de harina de trigo de fuerza
1 cup (120 gr.) de harina de trigo común
100 gr. de copos de avena normales
3 tbsp. (38 gr.) de azúcar moreno claro
1½ teaspoon de sal
2 tbsp. (28 gr.) de mantequilla
1 cup+3 tbsp. (285 ml.) de leche de avena
15 gr. de levadura fresca de panadería


  • En un bol grande añadir las harinas, los copos de avena, el azúcar y la sal. Mezclar para que quede bien repartido. Añadir la mantequilla ablandada. Reservar.
  • En un bol pequeño poner 1 cup (240 ml.) de leche templada (+/- 30º C.), añadir la levadura y mezclar hasta que la levadura se haya disuelto. Verter esta mezcla en el bol de la harina y mezclar hasta conseguir una masa que se despegue de las paredes del bol. Si queda demasiado seca utilizar los 3 tablespoons (45 ml.) restantes de leche.
  • Pasar la masa a la superficie de trabajo y amasar durante 10 minutos hasta tener una masa elástica pero no pegajosa. Para amasar sin necesidad de añadir harina yo utilizo la técnica Bertinet con la que se consigue un pan mucho más esponjoso. Si no utilizáis esta técnica podéis añadir pequeñas cantidades de harina, siempre teniendo en cuenta que es preferible que la masa quede más húmeda que seca.
  • Formar una bola con la masa y pasarla a un bol engrasado con aceite de girasol, moverla para que toda la superficie de la masa quede engrasada, tapar con papel film y dejar fermentar en un lugar cálido durante 1-1½ horas, hasta que doble en volumen.
  • Engrasar un molde rectangular para pan de molde (28 cm.). Reservar
  • Volcar la masa en la mesa de trabajo, golpearla para sacar todo el aire. Formar un rectángulo del mismo largo que el molde y enrollar la masa sobre sí misma. Sellar las juntas de la base y los laterales pinzándolas con los dedos.
  • Colocar la masa dentro del molde con la junta hacia abajo y aplastar ligeramente para que quede bien repartida la masa por toda la base. Tapar con una bolsa de plástico (yo suelo usar unas de la marca Albal que tienen una banda elástica y son como gorritos de ducha, pero también pueden usarse bolsas para congelados extra grandes). La cuestión es dejarla bien holgada para que no toque el pan cuando éste haya crecido por completo.
  • Dejar fermentar en un lugar cálido durante 1-1 ½ horas, hasta que doble en volumen.
  • Precalentar el horno a 175º C y colocar la rejilla en el centro del horno.
  • Hornear durante 35-40 minutos. A los 15-20 minutos cubrir el pan con una hoja de papel de aluminio o poner una bandeja en la parte de arriba del horno para que el pan no se queme. Seguir horneando los restantes 20 minutos. Para saber si está hecho podéis golpear la base del pan (que deberá sonar a hueco) o pinchar con un termómetro el centro del pan (que deberá de dar una temperatura de 88º C).
  • Sacar del horno, desmoldar inmediatamente y dejar enfriar sobre una rejilla al menos 2 horas antes de cortar.


Truconsejos
  • El molde que utilizo para esta receta es un modelo antiguo de Pyrex de 28x10.5 cm. También se puede utilizar los modelos americanos de loaf de 23x13 cm. ya que la capacidad es la misma. En lugar de un pan estrecho y alargado os quedará más ancho y corto.
  • Para preparar esta receta no utilicéis copos de avena rápidos o instantáneos sino copos de avena normales. Como en el mercado existen diferentes grosores para este tipo de copos es posible que, en el caso de los más gruesos, tengáis que remojarlos sino queréis que se note demasiado su presencia. Para ablandarlos basta con calentar parte de la leche de la receta (⅔ cup/160 ml.) hasta que casi hierva, añadir los copos y dejarlos reposar hasta que la mezcla se temple y esté lista para añadir a la harina.
  • Yo he utilizado leche de avena para potenciar el sabor de la avena en el pan pero podéis utilizar perfectamente cualquier otro tipo de leche. También podéis sustituir el cup (120 gr.) de la harina común por harina integral, de espelta o de avena.
  • Una vez el pan esté frío debéis conservarlo dentro de una bolsa. Si no lo vais a consumir en 2 ó 3 días una buena solución para tener el pan como recién hecho, es cortarlo en rebanadas y congelarlo intercalando entre las rebanadas papel de hornear para que sea más fácil separarlas una vez congeladas. Se descongela muy rápido y se puede tostar directamente congelado.


¡Mira cómo les ha quedado a los demás!


por La Urraquita de
El Nido de la Urraquita
"Un pan absolutamente delicioso. Os animo a hacer esta estupenda receta."


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5 Comentarios

  1. Hola, he hecho la receta tal y como indicas, sin variar nada (incluidos los ingredientes y los tiempos de levado), y ha quedado muy rico de sabor pero ha subido poco y la miga ha resultado compacta, no tiene los alveolos que tiene en tu foto; te agradecería que si fuera posible me indicaras a qué puede deberse. Gracias por compartir tan buenas recetas.

    Un saludo

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    1. Gracias por tu comentario. Siento que no te haya quedado como esperabas. Cuando los panes suben poco o la miga queda compacta suele ser cuestión del amasado, bien porque se ha trabajado poco la masa o bien porque se ha añadido demasiada harina durante el proceso. Yo suelo trabajar con las masas muy húmedas porque, aunque cuesta trabajarlas, se consiguen unos panes más esponjosos y con más volumen. La próxima vez prueba a trabajar la masa un poco más húmeda (aunque tengas que amasar un poco más) y verás la diferencia.

      Saludos.

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    2. Muchas gracias Nika, así lo intentaré. Posiblemente la masa necesitara más hidratación porque no estaba lo suficientemente húmeda como para utilizar la técnica de amasado de Bertinet tal y como recomendabas y después de dos "golpes" tuve que seguir con un amasado "tradicional". Cuando repita la receta te contaré cómo ha resultado. En cualquier caso el pan tiene un sabor delicioso.

      Saludos.

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  2. Hola Nika, te escribo de nuevo para comentarte que ya he repetido la experiencia con este pan de avena y el resultado ha sido espectacular. En esta ocasión he añadido dos cucharadas más de leche de avena y, como estaba haciendo varias cosas a la vez y le tenía un poco de miedo después de la experiencia anterior, lo amasé con la Thermomix. Próximamente lo publicaré en mi blog "El nido de La Urraquita", por supuesto citando la fuente y siempre que no tengas inconveniente. Darte de nuevo las gracias por la ayuda y por compartir tus recetas y conocimientos. Saludos.

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    1. Hola guapa! Me alegro un montón de que esta vez sí te haya quedado espectacular y me muero de ganas de ver la foto! Estoy encantada de que lo publiques en tu blog y, si te apetece, me puedes enviar la foto y te la publicaré en el Escaparate del blog indicando de donde proviene y con un enlace a tu post. Gracias por dejar el comentario. Saludos.

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