· Cómo llevar los ingredientes a temperatura ambiente ·


En primer lugar, ¿qué significa eso de temperatura ambiente?, ¿el ambiente de dónde?, porque como todo el mundo sabe no hay el mismo clima en todas partes, ni tampoco en una misma época del año. Este factor es la causa de muchos de los problemas con las recetas.

Cuando en las recetas se habla de tener los ingredientes a temperatura ambiente, en realidad no se está hablando de la temperatura a la que está tu cocina, que según la ubicación y la época del año puede ser demasiado cálida o, todo lo contrario, demasiado fría. No se trata, entonces, de tener los ingredientes (típicamente la mantequilla, los huevos y los líquidos) cierto tiempo fuera de la nevera en tu cocina, sino de tenerlos a una temperatura entorno a los 20º C. Esta mágica temperatura es la ideal para que la mantequilla, los huevos y los líquidos se integren perfectamente en las masas. Tener los líquidos y los huevos a temperatura ambiente evita que las masas, sobretodo las de cakes y cookies, se corten. Con la mantequilla, sin embargo, es mucho más importante porque sino hace que las recetas fracasen estrepitosamente: bizcochos que no suben bien y quedan apelmazados o con aspecto grasiento, galletas desparramadas o, todo lo contrario, que quedan como bolas, etc.

¿Cómo hacer para que tus ingredientes estén a temperatura ambiente?

Si la temperatura de tu cocina está por encima de ese número mágico simplemente tienes que sacar los ingredientes de la nevera cierto tiempo antes de preparar la receta, entre 10 minutos y dos horas dependiendo del calor que haga. Pero, ¿qué ocurre si tu cocina está más fría que eso?

En el caso de los líquidos es tan sencillo como calentarlos ligeramente en el microondas para sacarles el frío y ya se pueden utilizar. En el caso de los huevos, como no pueden meterse en el microondas, se sumergen en agua caliente (pero no demasiado caliente) unos 10 minutos para conseguirlo.

La mantequilla es el ingrediente más problemático de todos porque esa temperatura de 20º C es vital para el éxito de las recetas. Hay todo tipo de métodos diferentes para llevar la mantequilla a temperatura ambiente a cada cual más variopinto, desde golpearla con el rodillo de amasar para ablandarla hasta sumergirla en un baño de agua caliente, pero el que yo utilizo (y recomiendo) es trocear la mantequilla y utilizar la función descongelar del microondas en tandas cortas (de unos 10-15 segundos). La mantequilla debe quedar flexible, pero no super-blanda, que se marque con el dedo al tacto pero sin que se hunda del todo y, en ningún caso, debería derretirse nada. Si esto sucede reserva esa mantequilla para otro uso (recetas con mantequilla derretida, por ejemplo) y comienza de nuevo.

Si no tienes en cuenta cuestiones tan sencillas como ésta en la cocina puedes estar condenándote al fracaso incluso antes de empezar a preparar las recetas.




Favoritos y compartir
Si tienes alguna duda o quieres hacer algún comentario haz click aquí para desplegar el módulo. Recuerda que todos los comentarios serán sometidos a revisión antes de ser publicados. Gracias!

2 Comentarios

  1. Gracias Nika por un tutorial tan, tan interesante.
    Has tocado un tema, que como dices, puede llevar a fracasos si no se tiene claro.
    Te estoy super agradecida por toda la informacion.
    Besos

    ResponderEliminar
  2. Muy interesante, gracias por compartir tu experiencia, Saludos

    ResponderEliminar

Podéis hacerme llegar vuestros comentarios, dudas y/o consultas
vía e-mail, usando el formulario de contacto o desde Facebook.