· Blogs y webs de recetas de cocina ·


Con un simple vistazo general a un blog o página web dedicada a las recetas de cocina es posible extraer gran cantidad de información útil para hacerse una idea inicial de los criterios y las motivaciones que hay detrás de éstos ya que, muchas veces, las recetas e informaciones que contienen pueden verse afectadas por la naturaleza y los objetivos de ellos.

A continuación os describo los principales indicadores en los que creo que merece la pena fijarse para establecer la calidad, la credibilidad y, sobretodo, el grado de confianza que puede esperarse de sus contenidos:


Publicidad: Esta es una de las primeras cosas que se percibe al visitar una página y también uno de los principales motivos que pueden conducir a que la abandonemos inmediatamente. Porque nada resulta más molesto que tener toda clase de banners parpadeando y/o ventanas abriéndose, sobretodo si hacen muy lenta la navegación y además los anunciantes tienen muy poco o nada que ver con el mundo de la cocina. La buena publicidad, si es que la hay, debe ser siempre respetuosa con los lectores del sitio, esto es, poco intrusiva, bien orientada y, sobretodo, honesta.

Las recetas en las que se introduce publicidad de productos que, curiosamente, se venden en algún tipo de tienda online de la que se beneficia el dueño del mismo sitio, algún amigo bloguero o que se han recibido gratuitamente de algún fabricante o de alguna marca que se anuncia en la misma página, no pueden considerarse sino una publicidad deshonesta e interesada. ¿Esto indica que la receta es mala? No necesariamente, pero sí indica hacia donde está polarizado el interés del dueño del sitio, que es a vender productos y no enseñar a hacer una receta. A mí, personalmente, se me hace muy difícil creer en los consejos y las opiniones de quienes son parte interesada en un asunto y siempre me pregunto si recomendarían lo mismo si tuvieran que comprar de su bolsillo los productos que recomiendan o no recibieran una recompensa por sus propias opiniones.

Diseño: El diseño de un blog o sitio web no sólo es una muestra instantánea de la personalidad o el espíritu de las personas que están detrás sino que también condiciona la manera de navegar o acceder a sus contenidos. Si los contenidos de una página están desordenados y el aspecto general es descuidado es muy probable que las recetas y las informaciones también pequen de lo mismo. ¿Significa esto que los sitios con un moderno y llamativo diseño son buenos? Lamentablemente, no. Es muy fácil encontrarse con blogs y páginas webs que camuflan sus pobres contenidos con una cuidada apariencia y para distinguirlos de los sitios realmente buenos muchas veces hay que indagar un poco más.

Fotos: Las recetas siempre deberían ilustrarse con alguna foto. Los blogs o webs cuyas recetas no están acompañadas de una muestra del resultado final siempre generan mucha desconfianza y es mejor dejarlos estar. ¿Por qué debería nadie molestarse en hacer la receta de alguien que no se ha molestado en hacer una simple foto para mostrar como le ha salido?

Las fotografías de gran tamaño y calidad, sin embargo, no son necesariamente indicativas de recetas de buena calidad, ya que en muchas ocasiones la receta es utilizada como una mera excusa para acompañar a una colección de fotos por personas que, disfrutando más con la fotografía y los complementos que con el estudio y el desarrollo de las recetas, deciden dedicarse a la fotografía gastronómica. A todos nos gustan las fotos bonitas, pero en un blog o página web dedicada a las recetas de cocina lo importante deberían ser siempre las recetas y las explicaciones y no las fotos.

Textos: Cuando las recetas no están bien expresadas, les falta información clave o son muy vagas e imprecisas en sus ingredientes, es prácticamente imposible que salgan bien. Cualquier página que anote deficientemente sus recetas no está demostrando, en primer lugar, un gran interés en que sus lectores las consigan hacer, por mucho que lo intenten aligerar contando las anécdotas o tribulaciones que se les han producido al hacerlas.

Pero tampoco debe concluirse necesariamente que las recetas perfectamente expresadas sean un indicativo de que éstas vayan a salir bien y el sitio sea de absoluta confianza. Muchas veces ocurre que se realizan cambios inadecuados o malas traducciones sobre recetas sacadas de otros sitios de cierto prestigio o bien que se trata de recetas que ya no eran buenas en su origen pero que, incomprensiblemente, se siguen propagando por la red como si realmente lo fueran.

Indicadores numéricos que pueden confundir: El número de seguidores en las redes sociales, el número de comentarios, el número de recetas o la pertenencia a un cierto grupo o círculo culinario no indican necesariamente que un blog o sitio web sea o tenga recetas de calidad. Muchas veces los números de seguidores y los comentarios se ven inflados por promociones, sorteos y las bien conocidas prácticas del yo-te-sigo-y-tú-me-sigues o yo-comento-en-tu-blog-y-tú-comentas-en-el-mío.

Otros indicadores: Uno de los mejores indicadores de la calidad de un sitio y de sus recetas es que las personas que están detrás no sólo se preocupen realmente de atender a quienes hacen uso de sus informaciones o sus recetas, sino que sean capaces de resolver las dudas o cuestiones que éstos les hagan llegar. Cuando un blog o sitio web no cumple con esta simple tarea, es un claro indicador de la pobreza de sus conocimientos o del desinterés total por transmitirlos a las personas a las que se dirigen.

Otro gran indicador suelen ser las personas particulares que habiendo hecho alguna receta, la avalan y recomiendan desinteresadamente a sus amigos, familiares y contactos a través de las redes sociales. Es decir, la versión digital del boca-oído.

Conclusión

A diferencia de los libros de recetas de cocina que, aún siendo muchos, no son tantos como los blogs y sitios webs dedicados a las recetas de cocina, muchas veces puede dar la impresión de que la red es una especie de jungla de datos en la que lo mismo encuentras lo que buscas que acabas sepultada bajo toneladas de publicidad y pobres contenidos. Pero, aplicando todos estos sencillos criterios, creo que se puede llegar a filtrar a las malas hierbas y hacerse con una pequeña lista de sitios en cuyas recetas e información se pueda confiar sin el miedo a tener que tirar a la basura una buena cantidad de ingredientes por causa de una mala receta o unas pobres indicaciones. Yo por mi parte, me esfuerzo cada día en ofreceros los mejores contenidos para ser digna merecedora de vuestra confianza.






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4 Comentarios

  1. Suscribo todo lo que has expresado!!
    Son tantas las cosas que me echan para atrás en un blog y es cierto que al final te quedas con los que más te llegan, tanto por la receta, que para mi es fundamental, como por lo que me transmite la persona que hay detrás!!
    Un besote

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  2. A mí me ha pasado que después de un tiempo siguiendo un blog, me doy cuenta de que no me interesa tanto, o no es tan "bueno" como imaginaba en un principio, o me aburro de su "publi" y me da apuro dejar de seguirlo por si miran el número de seguidores, jajajj! Hay otros que es cierto que transmiten y me alegran cuando publican nuevas entradas de recetas infalibles, que llevan parte de su personalidad y gusto por la cocina intrínseca en cada una de ellas.
    Yo empecé un blog como cuaderno de apuntes de recetas personal, las que no quería perder, por supuesto sin foto (¿pa qué? si recuerdo perfectamente lo rico que estaba?). Pensaba que no era público, que tenía que hacer algo en blogger para que se pudiera leer por otros, y que a lo mejor, cuando tuviera recetas suficientes me animaba, les hacía foto y lo ponía público. Hasta que un día me encontré que tenía un seguidor ¿quée? y resulta que era una chica de un blog al que me había suscrito el día anterior...Desde entonces no he vuelto a escribir una entrada y me compré un cuaderno. Dudo que la chica haya mirado siquiera mi intento de blog antes de seguirlo.
    Un saludo ;)

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  3. Estoy de acuerdo en todo lo que dices menos en lo de la fotografía. Que pongas fotografías grandes y bodegones bien estudiados, no es indicativo de que la receta no sea interesante. Yo no se tu, pero a mi, me ha pasado que la fotografía ya me gustaba y con el blog la necesidad de que las fotografías se viesen mejor y mas bonitas,"la cocina entra por la vista" me ha hecho estudiar fotografia culinria y hacer crecer mi creatividad en este sentido, pero sin dejar para nada de lado mi ilusión por la cocina. Lo que he hecho es juntar las dos aficiones, con lo que creo que además de disfrutar, hago que la receta sea mas agradable para quien la lee.
    Besos y vuelve pronto

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    1. Me alegra que coincidamos. Sólo una cosa. Yo no digo en ningún caso que las fotografías bien cuidadas sean indicativo de que la receta no sea interesante. Lo que yo digo es que las fotos grandes y de calidad no son NECESARIAMENTE indicativas de recetas de buena calidad. Es decir, que un blog/página con unas fotos espectaculares puede tener, o no, unas recetas también espectaculares.

      Besos.

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